martes, 19 de octubre de 2010

Assassin's Creed 3: La Hermandad

Ezio continúa su carrera de venganza contra los Borgia, y lo hace en Roma, junto a unos colegas asesinos que le ayudarán en su histórica lucha contra los templarios. Si no quieres perdértelo, súbete con nosotros a los tejados de la capital italiana, que te mostramos cómo ha mejorado nuestro protagonista desde Assassin's Creed 2. ¡Todo por la hermandad!
El asesino de Monteriggioni, Ezio Auditore, regresa al mundo de los videojuegos, pero esta vez no lo hace solo. Una auténtica hermandad de asesinos le sigue en su cruenta lucha contra los templarios, esta vez hasta la gran ciudad de Roma, partícipe de una nueva entrega dentro de Assassin's Creed, la ya laureada y reconocida serie de Ubisoft Montreal.
 
Ya nos hemos acercado en reiteradas ocasiones las características de Assassin's Creed: La hermandad, tanto desde ferias como desde las mismísimas palabras de su productor (Jen-François Boivin), así que ahora tocaba jugar sus primeras horas de campaña principal, gran reclamo de una obra que, no obstante, también incluirá como gran novedad un muy original apartado multijugador.
 

De hecho, cuando se anunció el videojuego, muchos creyeron que esta característica iba a ser la más importante del título. Estaban equivocados, y mucho más si pensaban que este capítulo iba a ser un reclamo para vender más. En palabras de Julein Laffariere (jefe de producción), que nos acompañó durante esta nueva toma de contacto, "La hermandad es un contenido tan grande como Assassin's Creed II. En nuestras oficinas hemos realizado varias pruebas con jugadores de varios niveles de destreza, y la mayor parte de ellos han terminado la campaña individual en cerca de 20 horas de juego". 
 
Por tanto, diversión para rato en un videojuego de acción y aventura que nos propone una jugabilidad que todos conocemos, la de convertirnos en asesinos en una batalla sin tregua contra los templarios. Y lo de "sin tregua" no es un decir, puesto que Assassin's Creed: La hermandad arranca justo después del desenlace de AC2. Si te quedaste con ganas de más, Ubisoft está dispuesto a darte justo lo que necesitas hasta que llegue AC3.
 
Justo donde lo habíamos dejado
 
Tras una épica batalla final, Ezio escapa junto a su tío hasta la villa, escena que nos sirve para recordar los controles y habilidades de nuestro asesino, que empieza con todas sus armas y equipación. Una gran noticia para los que no quieran reemprender su gesta con las manos vacías, aunque existen también grandes novedades. Por ejemplo, una de las más significativas, al volver a Monteriggioni, es que esta vez no debemos dejar nuestro caballo atado a las puertas de la ciudad, sino que podemos acceder montados sobre él, desplazándonos con completa libertad, algo de gran utilidad en nuestros largos trayectos por la enorme ciudad de Roma, gran escenario de Assassin's Creed: La hermandad.
 
Se promete que la capital italiana va a ser tres veces más grande que la Florencia de AC2, aunque antes de meternos de lleno en sus grandes posibilidades jugables, hemos de comentar por qué Ezio llega hasta allí. En los primeros compases de la campaña, se nos muestra cómo la Villa Autitore y toda la urbe que la rodea es atacada por sorpresa. Los Borgia están haciéndola añicos y nosotros salimos como podemos a lomos de nuestro caballo para usar los cañones de la muralla y protagonizar batallas cuerpo a cuerpo contra los invasores.

Pero sin éxito. Los Borgia se hacen con la localidad y nos vemos obligados a escapar, haciendo nuestro exilio y forma de vida en la ciudad de Roma. Allí nuestra principal misión será vengarnos otra vez más de esa estirpe de opresores, derribando para ello las torres con las que ejercen su malvada influencia sobre la capital. Una tarea difícil, pero que no completaremos en solitario. En esta ocasión, podremos reclutar a otros asesinos para que nos auxilien tanto dentro como fuera del combate.
Tanto si estamos en Monteriggioni como en Roma, Nápoles o España (aparecerá Navarra), podremos entrar en las ciudades a caballo. Una gran oportunidad para sorprender a enemigos y ejecutarles desde la montura.
 
Las torres de la hermandad
Acceder a los distintos enclaves dominados por los Borgia y asaltarlos es, así pues, la dinámica fundamental de este Assassin's Creed, y una nada fácil. Cada torre está dominada por un capitán al que derrotar, apoyado a su vez por unos soldados a los que se les nota haber evolucionado en IA durante el último año. Se percatan más rápido de nuestra presencia y, encima, son más difíciles de derrotar, pero merecerá la pena derrotarlos, ya que una vez hayamos quemado alguna torre (acción con la que finiquitamos la presencia Borgia en esa zona), liberaremos a nuevos asesinos dispuestos a derribar nuevas edificaciones en nuestra compañía.
 
Un proceso que se materializa en una barra roja, justo al lado de nuestro indicador de sincronización, que nos muestran el número de parejas de asesinos que tenemos a nuestra disposición. Y es que no los invocamos uno a uno. Nuestros compañeros de profesión actúan por parejas y sólo lo hacen cuando nosotros se lo indicamos, mediante la presión del gatillo de nuestro mando. Una acción que no sólo sirve para pedir auxilio si nos encontramos asediados por enemigos, sino también para distraer a guardias y despejar así accesos.
 
Nuestros compañeros asesinos atacan desde las sombras con sus flechas, desde las alturas con sus cuchillas, y cuerpo a cuerpo mediante sus espadas. La variedad es una tónica, aunque también depende de cómo les personalicemos. Y es que, al igual que nosotros, ellos también pueden evolucionar gracias a puntos de experiencia y mejoras de técnica, aparte de nuevas armas y armaduras. Será muy importante hacer todo lo posible por ellos, ya que su influencia no sólo se notará en Roma; también podremos enviarlos por toda Europa (incluida Barcelona) para que completen misiones siempre relacionadas con los asesinatos, que es lo que mejor saben hacer.
Cada llamada que realicemos sobre nuestros asesinos pondrá a dos de ellos sobre el escenario, y siempre nos sorprenderán con nuevas ejecuciones. Si es que son majísimos... ¡mirad la de trabajo que nos están quitando!
 
Nuevas incorporaciones en el credo
Sin embargo, hay mucho más que torres y hermandad en esta entrega. Para empezar, el sistema de combate ha sido optimizado para resultar más dinámico. En vista de que antes siempre era más efectivo contraatacar que atacar, se ha aumentado el grado de daño al realizar el primer ataque, a la vez que se incorpora el uso de la pistola para ejecutar a enemigos en el acto, como los guardias papales, que aparecen como novedad en Assassin's Creed: La hermandad.

También es digno de mención que Ezio podrá usar nuevos artilugios, incluido un paracaídas y un tanque de proyectiles, diseñados ambos por el artista e inventor Leonardo. Aparatos que dotan al videojuego de más variedad jugable, con un gran número de situaciones que nos propondrán controlar un cañón para defender una ciudad, perseguir a personajes claves sin ser vistos, o llevar un cofre en una misión donde nos hacemos pasar por un soldado que no debe levantar sospechas sobre sus compañeros.

Así es el duro trabajo del asesino, y deberá estar bien entrenado para sortear todos los peligros con los que se enfrente. Tal vez por esta razón Ubisoft Montreal haya decidido incorporar los entrenamientos virtuales, que nos proponen misiones RV de velocidad, habilidad y combate. Aunque no todo será para Ezio.
 
Nos hemos dado cuenta de que Desmond también goza de un alto protagonismo en esta secuela, así que nos espera mucha diversión tanto dentro como fuera del Animus, seguro que con la intención de darnos una renovada visión sobre Assassin's Creed y ofrecernos nuevas respuestas mediante un apartado gráfico que apenas se ha modificado, y una banda sonora que, afortunadamente, sigue siendo responsabilidad de Jesper Kid. Puede parecer más de lo mismo, y seguramente un año de diferencia con respecto a AC2 sepa a poco, pero, tras nuestras primeras horas de juego, estamos convencidos de que merecerá la pena esperar a la que parece la entrega más completa de la franquicia.
 
Video  Assassin's Creed 3

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